PASTORAL

Somos conscientes que en pleno siglo XXI el mensaje y modelo de vida de Jesús, se ha de manifestar desde sencillez y el carácter natural de la persona. De ahí que entendamos la misión educativa con lo pedagógico y lo pastoral totalmente vinculado. Es un reto que cada día seamos capaces de hacer visible al Dios bueno en toda nuestra comunidad educativa mediante experiencias que permitan el encuentro libre con Él y desde Él.

La Pastoral se entiende como una globalidad de experiencias y procesos que interpelan a la persona desde los siete itinerarios de nuestro carácter propio (fe, fraternidad, justicia, interioridad, responsabilidad, creatividad). El departamento de Pastoral es garante de la puesta en práctica y diseño de dichas experiencias. A continuación, algunos elementos que definen nuestro itinerario Pastoral.

Clase de Religión:

Dentro del marco pastoral destacamos la clase de Religión (ERE), desde Infantil a Bachillerato y que se oferta como plataforma de enriquecimiento cultural y conocedora de experiencia de fe a lo largo de la historia. Fruto de ello es conseguir entender el diálogo Fe – Cultura y su puesta en práctica con el mundo que vivimos, siempre desde la libertad de conciencia.

Celebraciones:

En el contexto Pastoral vivimos diferentes celebraciones religiosas (tiempos litúrgicos, festividades propias del Instituto o del centro, primeras comuniones, eucaristías de aula…) Ellas nos permiten en diferentes niveles acercarnos al leguaje simbólico del hecho religioso y la experiencia de vivir y dejarnos interpelar en comunidad.

Grupos Cristianos Sallejoven:

Esta plataforma de evangelización ofrecida a partir de quinto de Primaria, pretende acercarnos en el ocio y tiempo libre a valores universales que nacen del mensaje de Jesús de Nazaret, desde el crecimiento personal y grupal viviendo experiencias como campamentos, camino de Santiago, Campos de trabajos, voluntariados…Todo ello en un enclave juvenil y de largo recorrido en nuestro centro.

 

En definitiva, se trata de que toda nuestra comunidad educativa crezca en valores de justicia y solidadariad por un mundo mejor, que nace de la respuesta libre y personal de cada uno en función de lo que Dios le pide. Se trata de entender la escuela bajo el paraguas de la cultura vocacional donde el corazón de cada uno escucha aquello que le pide para ser feliz y hacer del entorno un lugar digno para ello.